sábado, 15 de octubre de 2011

"Distancias"

Según los científicos, la distancia es “el espacio entre dos puntos, un valor exacto y concreto”, definición que me hace ver que, el corazón, es indescifrable científicamente.
Porque, si así fuera, ¿cómo explicar la separación que vive la madre de un bebé prematuro que duerme bajo un capelo entre tubos y oxígeno? Para ella, ese plástico que la separa de su hijo es inmenso y difícil de sobrellevar.
La distancia que interponen los muros, el mar y hasta el silencio, muchas veces, parecen infranqueables.
Sólo hay que preguntar a los amantes que viven separados por el océano, como miran ese espacio que no les permite tomarse de las manos. Sólo a través de sus ojos podemos entender que, el corazón, no mide igual la lejanía que el estricto metro.
Y, tal vez, los huecos que surgen en un hogar, con muros de silencio que desconectan a los esposos sean los más complicados de recorrer. ¿Quién puede negar que, esos centímetros entre espalda y espalda, son el cañón que, tarde o temprano, destruirán su hogar?
A los cincuenta y uno, me tomo muy en serio las mediciones que el corazón hace de las distancias, pues más que la extensión, puedo percibir sus consecuencias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario